La visibilidad es uno de los factores que más influye en la seguridad al conducir con lluvia, y es también uno de los más fáciles de mejorar sin gastar mucho ni perder tiempo.
Qué recomienda la DGT para conducir con lluvia
- Reducir la velocidad: la distancia de frenada aumenta mucho respecto a seco — de 90 km/h en asfalto seco a mojado, la diferencia puede ser de más de 30 metros de frenada.
- Aumentar la distancia de seguridad respecto al vehículo de delante, para compensar esa mayor distancia de frenada — no respetarla es, de hecho, una de las multas de tráfico más comunes.
- Neumáticos en buen estado: mínimo 1,6 mm de dibujo (el límite legal) y presión correcta — una presión baja aumenta el riesgo de aquaplaning.
- Luces encendidas cuando la visibilidad empeora, no solo de noche.
- Movimientos suaves en el volante y en los pedales; los cambios bruscos son los que hacen perder el control en superficies deslizantes.
Qué hacer si notas aquaplaning
Si el coche pierde agarre por un exceso de agua que el neumático no puede evacuar, la DGT recomienda sujetar el volante con firmeza, no frenar bruscamente y corregir la trayectoria con suavidad en cuanto se recupera el agarre.
Tratamiento hidrofóbico del parabrisas
Un tratamiento hidrofóbico (tipo Rain-X) crea una capa que hace que el agua resbale en gotas en lugar de extenderse en una lámina sobre el cristal. El resultado práctico es que se necesita menos uso del limpiaparabrisas para mantener buena visión, y a velocidades de carretera el propio viento ayuda a despejar el agua antes de que llegue al centro del parabrisas.
No sustituye a unas escobillas en buen estado ni al resto de recomendaciones de la DGT — es un complemento que mejora la visibilidad, no una solución por sí solo. Aplícalo después de un buen lavado en casa, con el cristal ya limpio de restos de cera o suciedad.
Otros puntos que afectan a la visibilidad en lluvia
- Escobillas gastadas: si dejan rayas o vibran, no están limpiando bien y hay que cambiarlas antes de que llegue la temporada de lluvias.
- Empañamiento: la DGT recomienda combinar aire acondicionado con calefacción y dirigir el aire hacia el parabrisas para evitarlo, en vez de limpiarlo con la mano mientras conduces.
- Limpiadores automáticos por sensor de lluvia: si el coche los tiene, evitan tener que ajustar manualmente la velocidad del limpiaparabrisas.
