Las alfombrillas originales de fábrica suelen ser finas y poco resistentes al agua o al barro. Cambiarlas es de las mejoras más baratas que se pueden hacer al interior del coche, pero el tipo que elijas depende mucho de cómo uses el coche.
Alfombrillas de goma
Son la opción más resistente frente a agua, barro y nieve. Se limpian sacándolas y pasando la manguera o un cepillo, sin absorber humedad. Son la mejor opción si vives en una zona lluviosa —encajan bien con los consejos de la guía de conducción segura en lluvia—, llevas a menudo bicis, perros o material de playa/montaña, o simplemente quieres olvidarte de manchas.
Alfombrillas textiles
Dan un acabado más parecido al de serie y suelen ser más cómodas al tacto, pero absorben la humedad en lugar de contenerla — si entra agua o barro, se empapan y tardan en secar. Tienen sentido si el uso del coche es principalmente urbano y sin condiciones extremas.
Alfombrillas 3D (a medida)
Están moldeadas para ajustarse exactamente al hueco del suelo de cada modelo de coche, con bordes elevados que contienen mejor los líquidos que una alfombrilla universal plana. Suelen ser de goma o de un material similar, así que combinan la resistencia de la goma con un ajuste más preciso — el punto débil es que, al ser específicas de cada modelo, no sirven de un coche a otro si cambias de vehículo.
Universal vs a medida
Las universales de goma son más baratas y sirven para varios modelos de coche con ajustes menores, pero pueden dejar algún hueco o moverse ligeramente si no encajan del todo. Las 3D a medida cuestan algo más pero se ajustan perfectamente al hueco del pedal y del suelo de tu modelo exacto, sin que se deslicen hacia los pedales — un punto de seguridad a tener en cuenta, ya que una alfombrilla mal sujeta puede interferir con el acelerador o el freno.
