La presión de los neumáticos es de las revisiones más rápidas y baratas que puedes hacerle al coche, y a la vez una de las que más se salta la gente. Un neumático pierde aire de forma natural con el tiempo, así que aunque no tengas ningún pinchazo, la presión de hace tres meses ya no es la de hoy.
Cada cuánto comprobarla
Lo recomendable es revisar la presión una vez al mes, y siempre antes de un viaje largo o de cargar el coche más de lo habitual. Una pequeña pérdida de aire cada mes es completamente normal y no indica ningún problema por sí sola — el problema es no revisarlo nunca.
Dónde encontrar la presión correcta
La presión recomendada por el fabricante no es la misma para todos los coches, y ni siquiera es siempre la misma para las cuatro ruedas del mismo coche. Se encuentra en una pegatina en el marco de la puerta del conductor, en el interior de la tapa del depósito de combustible, o en el manual del vehículo — nunca en el propio neumático, que solo indica la presión máxima que soporta, no la recomendada para tu coche.
Qué pasa si la presión no es correcta
- Presión baja: aumenta el consumo de combustible, acelera el desgaste (sobre todo en los laterales del neumático) y alarga la distancia de frenada.
- Presión alta: reduce el agarre porque disminuye la superficie de contacto real con el asfalto, y concentra el desgaste en el centro de la banda de rodadura.
- Presión desigual entre ruedas: afecta a la estabilidad del coche, sobre todo al frenar o en curva.
Una presión incorrecta y mantenida en el tiempo es, de hecho, una de las causas más habituales de que el neumático llegue antes de tiempo al límite legal de 1,6 mm de profundidad de forma irregular, con más desgaste en un lateral que en otro.
Si tu coche tiene sensor de presión (TPMS)
La mayoría de coches matriculados desde 2014 llevan un sistema de aviso de presión (TPMS) que enciende un testigo en el cuadro cuando detecta una caída significativa. Si el testigo se enciende y no encuentras ninguna rueda visiblemente baja, puede ser el propio sensor el que falla — un escáner OBD2 te ayuda a comprobar si el código guardado apunta a un sensor concreto antes de llevarlo al taller.
Y si vas a circular con nieve, recuerda que la presión no sustituye al marcado 3PMSF: repasa cuándo son obligatorias las cadenas o los neumáticos de invierno en la guía correspondiente.
Si te cansas de depender de la gasolinera para hinchar, en la comparativa de compresores de aire portátiles te contamos cuál merece la pena según cuánto lo vayas a usar.
